Tarimas termoformadas: cómo se fabrican y en qué se diferencian de las de madera
Calor y EPS contra tablas y clavos. Cómo el proceso de fabricación decide el peso, la humedad, la superficie y el trámite en la frontera de tu tarima.
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Una tarima es la base que convierte cajas sueltas en una unidad de carga que el montacargas mueve de una vez, protege el producto del piso y define cuánto cabe en un camión.

Una planta de Apodaca arranca una línea nueva y el primer pedido sale un viernes por la tarde. Las tarimas se acabaron el jueves, así que el supervisor de embarques decide acomodar las cajas directamente sobre el piso de la caja del tráiler, bien emplayadas, para no perder la cita de entrega. El camión llega al andén del cliente en Laredo a las seis de la mañana y el montacargas no tiene por dónde meter las uñas.
Cuatro personas descargan a mano durante seis horas. Las cajas del fondo llegaron aplastadas por el peso de las de arriba, el cliente rechaza 180 piezas y el transportista cobra el tiempo de espera del tráiler. El lunes, el gerente de planta descubre que todo el problema cabía en una palabra que nadie había puesto en la orden de compra: tarima.
En logística, una tarima (también llamada pallet o palet) es una plataforma plana con espacio por debajo para que un montacargas o un patín hidráulico la levante con todo lo que lleva encima. Esa definición tan sencilla esconde la función que sostiene a una planta: sin tarima, cada caja es una pieza suelta que alguien tiene que cargar con las manos; con tarima, cien cajas se convierten en una sola unidad que se mueve en treinta segundos.
El montacargas no levanta cajas, levanta tarimas. Sus uñas entran por las aberturas de la base, suben la plataforma completa y la llevan al rack, al andén o al camión. Por eso la tarima es la pieza que une tu almacén con el transporte: la misma unidad de carga que armas en tu línea de empaque es la que recibe el cliente en su andén, sin que nadie vuelva a tocar una caja en el camino.
Cuando esa unidad no existe, como en la planta de Apodaca, el costo aparece en horas de mano de obra, en producto dañado y en citas de entrega perdidas. Hemos visto plantas que pierden un cliente por un solo embarque mal armado, con un producto en perfecto estado que llegó en condiciones que el andén de recepción no podía manejar.
La segunda función de la tarima es separar el producto del piso. Una caja apoyada directamente sobre el concreto absorbe humedad, se mancha y recibe cada golpe de la operación. Sobre una tarima, el producto viaja a unos centímetros del suelo, el emplaye lo mantiene firme como un solo bloque y los esquineros protegen las aristas. La tarima también reparte el peso de la carga: las cajas de abajo soportan a las de arriba sobre una superficie plana, en lugar de hundirse en un piso irregular.
Para una planta, esto se traduce en menos mermas por manejo y en una recepción más rápida del lado del cliente. Un embarque paletizado se cuenta, se revisa y se guarda en minutos; un embarque suelto se cuenta caja por caja.
Todas las tarimas comparten la misma anatomía básica, aunque el material cambie. Conocerla te ayuda a pedir la correcta y a detectar la que ya no sirve antes de que falle con carga encima.
La cubierta es la superficie donde se apoya el producto. En una tarima de madera está formada por tablas separadas, clavadas sobre largueros o tacos; en una tarima de plástico termoformada, como la Stiropallet que fabricamos en Santa Catarina, la cubierta es una sola pieza lisa, sin clavos ni uniones. Debajo de la cubierta están los apoyos que levantan la plataforma del piso y dejan las entradas por donde pasan las uñas del montacargas o las ruedas del patín hidráulico.
Si una tabla de la cubierta está rota o un clavo sobresale, la tarima rasga el emplaye y las cajas, y en alimentos o farmacéutica una astilla en la carga puede provocar el rechazo del lote completo en la auditoría de recepción. Por eso conviene revisar las tarimas antes de cada uso, igual que revisas el emplaye o el fleje.
Toda tarima tiene una capacidad de carga estática, que es el peso que soporta apoyada en el piso sin moverse, y una capacidad de carga dinámica, que es el peso que soporta mientras la levanta y la traslada un montacargas o un patín. La dinámica siempre es menor, porque la plataforma trabaja apoyada solo en las uñas y recibe los movimientos del equipo.
En la tarima de plástico Stiropallet de medida estándar (100 × 120 cm) la carga estática es de hasta 2,000 kg y la dinámica de 800 kg. Son los dos números que comparas con el peso real de tu tarima cargada antes de aprobar un cambio de empaque. Si tu carga supera ese rango o tu operación almacena en rack, lo revisamos contigo desde la cotización.
La medida de la tarima decide cuántas caben en un camión, cómo se acomodan y si el cliente puede recibirlas en su rack. Elegirla por costumbre, o porque fue la que había en el patio, es uno de los errores más frecuentes que encontramos en plantas que empiezan a exportar.
En México la medida más usada es de 100 × 120 cm; en esa misma medida fabricamos la Stiropallet, con 13.5 cm de alto. En Estados Unidos la tarima más común mide 40 × 48 pulgadas (unos 102 × 122 cm), y muchos centros de distribución del otro lado la exigen porque sus racks y sus líneas automáticas están ajustados a ella. Antes de fijar la medida de tu tarima, pregunta a tu cliente cuál acepta su andén; es una pregunta de cinco minutos que evita un reempaque completo en la frontera.
Con la medida definida, el número de tarimas por caja de tráiler y su acomodo (de frente, giradas o combinadas) sale del plano de carga que armas con tu transportista. Ahí también entra la altura total de la tarima cargada y el peso por tarima, porque un tráiler se llena por peso antes que por espacio cuando mueves producto denso. Lo que importa para tu planta es que la medida de la tarima, la altura de la carga y el emplaye se definan juntos, no uno por uno conforme van saliendo los pedidos.
La pregunta de qué es una tarima se vuelve práctica en el momento en que eliges el material. En nuestra experiencia, la decisión depende de tres cosas: a dónde va la carga, qué exige el cliente que la recibe y cuántas veces va a viajar la tarima.
Una tarima de madera de 100 × 120 cm pesa entre 15 y 25 kg, y como la madera es porosa, sube de peso en temporada de lluvias si la guardas a la intemperie. Para cruzar a Estados Unidos, además, la norma internacional ISPM 15 le exige tratamiento térmico o fumigación y el sello de la CIPF visible en la pieza; sin eso, la aduana puede regresar el embarque completo. La tarima de plástico Stiropallet pesa 4.5 kg en la misma medida, no absorbe humedad y queda fuera de la ISPM 15, porque la norma aplica solo a la madera.
En flete aéreo, donde el costo se calcula por kilo, esa diferencia de peso se cobra en cada embarque. Lo explicamos con cifras en nuestro artículo sobre cuánto pesa cada tarima y cuánto cuesta moverla.
Las plantas de alimentos, farmacéutica y electrónica suelen rechazar la tarima de madera en sus áreas limpias por las astillas, los clavos y las plagas que puede traer. La Stiropallet tiene una superficie lisa, no porosa, resistente al agua y de fácil limpieza, y se usa precisamente en esas industrias y en logística internacional. Si tu cliente te pide una tarima que no suelte astillas y que se pueda lavar, el material ya está decidido.
Antes de llamar a tu proveedor, reúne cinco datos que ya existen en tu planta. Con ellos, la cotización sale a la primera y la tarima que llega es la que tu operación necesita:
En ACERLO cotizamos con las medidas de tu producto, tu cantidad mensual y el destino; un plano o una foto de la carga acelera la propuesta. Fabricamos las tarimas de plástico Stiropallet en nuestra planta de Santa Catarina y entregamos en 3 a 5 días cerca de Monterrey, y en 5 a 10 días en el resto de México y en Estados Unidos. Si además necesitas separadores de plástico corrugado o costales de rafia para el mismo embarque, todo tu empaque se cotiza junto y llega junto.
Una tarima es la base de cada unidad de carga que sale de tu planta, y elegirla con el peso, el destino y las exigencias del cliente en la mano evita el embarque que nadie puede descargar. Si quieres revisar qué tarima conviene para tu operación, mándanos tus medidas, tu volumen mensual y tu destino, y en ACERLO te respondemos con la propuesta para tu empaque.
Preguntas frecuentes
Ninguna en la práctica. Tarima es el nombre que se usa en México; pallet y palet son el mismo objeto en inglés y en el español de otros países. En las órdenes de compra con clientes de Estados Unidos conviene usar pallet y la medida en pulgadas.
Depende del material y del diseño. La tarima de plástico Stiropallet de 100 × 120 cm soporta hasta 2,000 kg de carga estática, apoyada en el piso, y 800 kg de carga dinámica mientras la mueve un montacargas o un patín hidráulico.
Solo si son de madera: la ISPM 15 exige tratamiento térmico o fumigación y el sello de la CIPF. La tarima de plástico Stiropallet queda fuera de esa norma y cruza sin tratamiento, sin sello y sin trámite fitosanitario.
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