Tarimas industriales: qué las distingue de una tarima común y cuándo se necesitan
La tarima industrial se compra con ficha técnica. Qué datos trae y cuándo la necesitas: rack, exportación, áreas limpias, empaque retornable y auditoría.
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Una tarima termoformada recibe su forma con calor, sin tablas ni clavos que armar; la de madera se arma con tablas clavadas sobre largueros o tacos. Ese origen explica diferencias en peso, humedad, higiene y trámite de exportación.

Una planta de botanas en Guadalupe cambia de proveedor de tarimas de madera porque el nuevo cotizó más barato por pieza. El primer lote llega después de una semana de lluvias, con tablas de distinto grosor y la madera todavía húmeda, y se queda en el patio bajo un techo abierto. Nadie lo revisa: las tarimas tienen la medida correcta y eso parece suficiente.
Tres días después, el embarque llega al centro de distribución de una cadena de autoservicio. El inspector de recepción encuentra una astilla entre las cajas, un clavo que asoma por la cubierta y manchas de humedad en el cartón de la base. Rechaza el embarque completo, la planta paga el flete de regreso y reempaca todo en un turno extra. El problema empezó en el aserradero, mucho antes de que alguien subiera una caja a la tarima.
Una tarima termoformada y una de madera pueden tener la misma medida y cumplir la misma función en tu almacén. Lo que las separa empieza en la planta donde se fabrican, y esa diferencia viaja con cada tarima hasta el andén de tu cliente. Aquí nos ocupa cómo se hace cada una y lo que eso cambia en tu operación.
La tarima de madera nace en el aserradero. La madera se corta en tablas, largueros o tacos, y cada pieza se clava sobre las demás hasta formar la cubierta, los apoyos y la base. El resultado depende de la especie, del grosor de cada tabla, del número de clavos y de la humedad que traía la madera al armarse. Por eso una tarima de madera de 100 × 120 cm pesa de 15 a 25 kg, y dos tarimas del mismo proveedor pueden quedar en extremos distintos de ese rango.
Si la tarima va a cruzar a Estados Unidos, el proceso suma un paso: la ISPM 15 exige tratamiento térmico o fumigación y el sello de la CIPF visible en la pieza. Ese paso se agrega al costo, a los tiempos del proveedor y a la documentación que tienes que conservar de cada lote.
El termoformado da forma a un material plástico por medio de calor. En nuestra planta de Santa Catarina termoformamos en EPS la tarima de plástico Stiropallet: el material entra a la termoformadora y sale con la forma de la tarima, con su cubierta, sus apoyos y sus entradas. Sale sin tablas que cortar ni clavos que poner.
Los parámetros del proceso los controlamos en planta. Lo que te importa como comprador es lo que entrega: una tarima de 100 × 120 × 13.5 cm en su medida estándar, con 4.5 kg de peso, hasta 2,000 kg de carga estática y 800 kg de carga dinámica. Como la forma sale de la termoformadora y no de un armado pieza por pieza, las tarimas de un lote comparten forma y medida, sin las diferencias de especie, grosor y humedad que trae la madera.
Cada proceso deja huella en la tarima terminada. Estas son las cuatro diferencias que más vemos en las plantas que atendemos.
En una tarima de madera, la resistencia depende de las uniones. Cada golpe del montacargas, cada frenado del camión y cada carga mal centrada trabaja sobre los clavos, que con el uso se aflojan, se doblan o empiezan a sobresalir de la cubierta. Un clavo salido rasga el emplaye, perfora cajas y costales, y en una planta de alimentos o farmacéutica basta para detener la recepción.
La tarima de plástico Stiropallet se forma sin clavos ni tablas, así que no tiene uniones que se aflojen con el manejo. Su capacidad se declara completa en la ficha técnica: 2,000 kg de carga estática y 800 kg de carga dinámica en la medida estándar. Para tu equipo de calidad, eso quita un punto de revisión en cada recepción.
La madera es porosa. Guardada a la intemperie o en una bodega sin control de humedad, absorbe agua, sube de peso y pierde resistencia, y la humedad favorece la aparición de hongos. Es lo que pasó con el lote de la apertura: las tarimas tenían la medida correcta y llevaban el agua de la última lluvia dentro de sus tablas.
La tarima de plástico Stiropallet no absorbe humedad. Conserva su peso en temporada de lluvias y resiste el agua, de modo que el peso que declaras en la documentación del embarque coincide con el que registra la báscula en cualquier mes del año.
La cubierta de madera está hecha de tablas separadas, con orillas que se astillan con el uso y espacios donde se acumulan polvo y residuos. Las plantas de alimentos, farmacéutica y electrónica suelen rechazarla en sus áreas limpias por las astillas, los clavos y las plagas que puede traer.
La tarima termoformada tiene una superficie lisa, higiénica y no porosa, sin astillas, clavos ni plagas, y se limpia con facilidad. Por eso la tarima de plástico Stiropallet se usa en esas industrias y es apta para plantas que no aceptan tarima de madera. En una auditoría de recepción, la superficie de la tarima deja de ser motivo de rechazo.
El proceso también define el peso. La tarima de plástico Stiropallet pesa 4.5 kg en la medida estándar, y una de madera del mismo tamaño, de 15 a 25 kg. Ese peso se levanta cada vez que alguien acomoda una tarima vacía y viaja en cada embarque. En flete aéreo, donde el costo se calcula por kilo, menos peso significa menos flete; en nuestra página tienes una calculadora de ahorro en flete para comparar madera contra Stiropallet con tus propios números.
La ISPM 15 es la norma internacional que regula el embalaje de madera en el comercio exterior. Su objetivo es evitar que las plagas viajen dentro de la madera de un país a otro, y por eso la exigencia recae sobre el material de la tarima.
La tarima de madera necesita tratamiento térmico o fumigación y el sello de la CIPF para cruzar, y sin eso la aduana puede regresar el embarque completo. La tarima de plástico Stiropallet cumple la ISPM 15 sin tratamiento, sin fumigación ni sello, porque esos requisitos aplican solo a la madera, y cruza la frontera sin trámite fitosanitario. Para tu área de comercio exterior, cambiar el material de la tarima elimina un documento de cada embarque.
Una tarima de madera se repara con tablas nuevas o clavos adicionales, y esa facilidad tiene un costo menos visible. Cada reparación mete madera de otro grosor, otra especie u otra humedad, y la tarima deja de parecerse a la que compraste. Después de varias reparaciones, el lote que entró parejo a tu almacén se vuelve una mezcla de piezas distintas, con pesos y resistencias que nadie conoce.
La tarima de plástico Stiropallet es reutilizable, resiste el agua y se lava entre un viaje y otro. En un circuito retornable entre tu planta y la de tu cliente, la combinamos con separadores retornables de plástico corrugado que regresan a la línea de producción junto con ella. También es apta para rack y para bebidas; antes de subirla a un rack, revisamos contigo el peso de tu tarima cargada y el tipo de rack.
El embarque rechazado de la apertura se habría detenido en el patio con una revisión de recepción. Estos son los puntos que recomendamos para cada tipo de tarima:
Con 25 años de experiencia en la industria, en ACERLO cotizamos con las medidas de tu producto, tu cantidad mensual y el destino; un plano o una foto de la carga acelera la cotización, y la propuesta formal con precio y tiempo de entrega te llega por correo. Termoformamos la tarima de plástico Stiropallet en nuestra planta de Santa Catarina y la entregamos en tu planta en 3 a 5 días cerca de Monterrey y en 5 a 10 días en el resto de México y en Estados Unidos.
Una tarima termoformada y una de madera pueden medir lo mismo, y el proceso con que se fabrica cada una decide cuánto pesan, cómo responden a la humedad, qué tan limpia llega su superficie y qué trámite piden en la frontera. Si quieres comparar las dos con la carga de tu planta, mándanos tus medidas, tu volumen mensual y tu destino, y en ACERLO te respondemos con la propuesta para tu empaque.
Preguntas frecuentes
Que su forma se da con calor a partir de un material plástico, en lugar de armarse con tablas y clavos. La tarima de plástico Stiropallet se termoforma en EPS en nuestra planta de Santa Catarina y sale de la termoformadora con su cubierta, sus apoyos y sus entradas.
La tarima de plástico Stiropallet cumple la ISPM 15 sin tratamiento térmico, sin fumigación ni sello, porque esos requisitos aplican solo a la madera. Cruza a Estados Unidos sin trámite fitosanitario.
En su medida estándar de 100 × 120 × 13.5 cm soporta hasta 2,000 kg de carga estática, apoyada en el piso, y 800 kg de carga dinámica, mientras la mueve un montacargas o un patín. Pesa 4.5 kg, contra 15 a 25 kg de una tarima de madera del mismo tamaño.
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